Curso fue desarrollado gracias a un proyecto presentado a Senadis por parte del centro CIEDUCA y el Comité de Inclusión de Sede.

Secretarias, académicos, alumnos y colaboradores de Santo Tomás Viña del Mar participaron en el curso de capacitación en lengua de señas que se desarrolló gracias a un proyecto financiado por el Servicio Nacional de la Discapacidad, Senadis. Fueron cerca de 30 personas las que se sumaron a esta iniciativa que reafirma a la institución como una de las líderes en materia inclusiva en el mundo de la Educación Superior de la V Región.

El curso contó con los relatores María Teresa Hidalgo, Natalie Jaime, Francisco Villarroel y Nelson Ortiz, quienes no solo enseñaron conceptos básicos de la lengua de señas, sino que se preocuparon de generar conciencia sobre los problemas que vive la comunidad sorda en el país.

Una de las virtudes de este taller es que la mayoría de los participantes llegó motivada por el interés de entregar un mejor servicio en sus respectivas labores. Y es que hay que recordar que Santo Tomás Viña del Mar se ha destacado por ser una entidad pionera en recibir a alumnos sordos en sus aulas y contar con intérpretes en lengua de señas.

Sandra Catalán, directora del Centro de Investigación e Innovación e Inclusión Educativa (CIEDUCA) y presidenta del Comité de Inclusión de Sede, resaltó que “esa motivación se constató en la convocatoria, cuyos cupos se terminaron en una mañana, y también en la asistencia, que fue de un 90% a pesar que las clases se realizaban los viernes por la tarde y a fin de año, periodo en el que existen muchas otras actividades prioritarias”.

Otra característica de este curso fue que dos de los relatores son exalumnos de Santo Tomás Viña del Mar. Natalie Jaime se tituló hace tres años de Técnico en Educación Especial, misma carrera que estudió Francisco Villarroel, quien ahoracursa Educación Diferencial. “Esto tiene un valor especial porque expresa la capacidad formativa de nuestra institución. Natalie pertenece a la comunidad sorda y es quien nos enseña que la inclusión sí es posible y solo se requiere que valoremos las diferencias y las formas de ser de cada uno”, señaló Sandra Catalán.

El proyecto fue financiado por Senadis a través del Concurso Nacional de Proyectos del Programa de Apoyo a Instituciones para la Inclusión Educativa de Estudiantes en Situación de Discapacidad. Fue postulado por CIEDUCA y el Comité de Inclusión de Sede.